
Soy una cartografía de lo que he sentido
Sthefany Canales
Este hueco,
este vacío que se formó en aquel pecho
se extiende, se bifurca,
desdice y contradice,
incansablemente,
que acabo justo de volver
porque aceptar que llevo seis meses llegando se siente una derrota emocional
a-lo-que-no-sé-qué está sucediendo en el ahora.
Tengo aquello que fui aún incrustado en el lenguaje,
en lo que no sé cómo referir
porque resulta tan extraño acomodarse y traducirse en el presente.
Tantas cosas vienen de la nostalgia
-pena de verse ausente de-
y yo sigo sin entender qué es lo que tanto extraño sin usar la palabra “todo” como único término a mi alcance.
Me dijeron que debo evitar usar conceptos que abarquen demasiado
pero qué sucede cuando realmente las palabras caben en ese hueco,
en ese hueco en el que también cabe decir:
extraño los seis meses que viví en Santiago.
Y vuelvo una ciudad tan grande en una casa,
en un mapa interno.
Uso todos los tiempos verbales para decirte,
decirme
que no hay más ahora que este,
habitas, habitaste,
andas habitando
estuviste habitando.
Aún no sé cómo unir aquel y este pecho al presente
creo que aquel y este pecho
se repartieron en la gente que he querido
en la nostalgia.
Quizá aquel
y e s t e pecho
todavía no saben hablar
ni habitar su lugar de enunciación
se quedaron a vivir en alguna parte de esa casa
que en realidad fue una ciudad,
que en realidad fue una [palabra extraviada]
y un descubrimiento.