
Habitar un cuerpo femenino
Eugine De Anda
ES
la abertura entre las piernas
por la que florece el canto de los mirlos
calla
escucha desde el ombligo
el cantar de las aves
que se acurrucan en el vientre
por ellos escurre sal de los ojos
Anidan y crecen
Mirlas
sin abrir las piernas
que pueden escapar…
sus aleteos
hacen surgir la furia del día.
Y en la cabeza crecen nidos
raíces de setos
brazos
hacia las nubes
columna escalera
de huevos
Y la piel
extraña para una misma
es cobija del silbido
que se filtra por los
poros
regresando a los oídos
U N P E D A Z O D E P I E D R A
en la garganta
que lleva saliva
de dientes para afuera
se escurre de los senos leche a los pies.
las aves envejecen
la estructura ósea se disloca
<<caja>>
de plumaje que antes cantaba
de la tierra a polvo, que pasó de la arena, al desierto,
soplo,
un soplo
que surgió
de la abertura en la entrepierna
por la que entraron los dedos
/ TELESCOPIO.