
Muy oscuro
Hanlly
Después de tu muerte,
sólo volví a la casa en un sueño.
Estaba a oscuras
una oscuridad profunda,
pero oscuro desolación.
La puerta de la calle estaba abierta,
el silencio lo cubría todo
nadie más existía alrededor.
El mundo, como la casa, estaba vacío,
pero no importaba.
Para mi dolor, sólo importaba que tú
no estabas más.
A tientas,
con la memoria de haber nacido aquí,
crucé el pasillo,
mientras recordaba un sueño…
Que soñaba de niña…
Y pensaba yo,
que esa pesadilla,
por fin se hacía realidad:
[El sobresalto de oír que cierran de golpe la puerta de
la calle y que yo despierto en una oscura casa vacía,
terriblemente sola. Que por fin lograron irse sin mí]
Llegué a las escaleras,
junto al lavadero
y cada escalón me parecía un cristal.
Yo sé que mis hermanas siguen aquí,
que el dolor de tu muerte
las hizo parte de los muros,
de tus macetas
y del derruido bracero de tierra.
Esta casa,
—lo que era nuestra casa—
ahora es el lugar más frío del mundo.
El espacio más terrible.
Hubiera querido seguir subiendo
y ver que tu comida aún humeaba.
Pero, yo sabía.
Yo sentía,
que estaba entrando a un
infinito hoyo negro.
La oscuridad de saber que ya te habías ido
me llenaba de terror.
Mira, es este terror que se me ha acomodado aquí.
La casa sin ti es una puerta que da al vacío.
El silencio me explicó que no hay vuelta atrás.
Salí sin darle la espalda a esa vorágine
pero afuera tampoco había nada.
¿Qué sentido tiene este hogar?
Si yo sabía. Yo sentía, que tú,
para siempre,
te fuiste.